Dar produce más felicidad que recibir, no porque sea una privación, sino porque en el acto de dar está la expresión de mi vitalidad.
Erich Fromm
Fuente: Claudio Maria Dominguez.
No hay nada a lo que temer en el temor, entra en él.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
jueves, 22 de diciembre de 2011
martes, 20 de diciembre de 2011
El que diran...
"¿Porque temer al que dirán? Aquellos que te aprecian te dirán: "buena suerte!". Y aquellos que solo se preocupan por ellos mismos, jamás dirán algo que valga la pena escuchar"
(Anónimo)
(Anónimo)
viernes, 16 de diciembre de 2011
Nadie
"Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie. Esa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo mas importante del mundo, sin poseerlo"
jueves, 15 de diciembre de 2011
El rebelde
La gente tiene miedo, tiene mucho miedo de aquellos que se conocen a sí mismos. Ellos tienen un cierto poder, una cierta aura y un cierto magnetismo, un carisma que puede sacar fuera de sus prisiones tradicionales a la gente joven y vital...
El hombre iluminado no puede ser esclavizado: esta es la dificultad. Y no puede ser encarcelado... Cada genio que ha conocido algo de lo interior, va a ser, con seguridad, difícil que sea dominado. Será una fuerza preocupante. Las masas no quieren ser perturbadas aún cuando puedan estar en la miseria. Están en la miseria pero están acostumbradas a ella y cualquiera que no sea miserable parece un extraño.
El hombre iluminado es el extraño más grande el mundo. Parece como si no perteneciese a nadie. Ninguna organización lo puede confinar ninguna comunidad, ninguna sociedad, ninguna nación.
La poderosa figura autoritaria de esta carta, es claramente el maestro de su propio destino. Sobre su hombro esta el emblema del sol y la antorcha que sostiene en su mano derecha simboliza la luz de su verdad ganada duramente.
Independientemente de que sea rico o pobre, el rebelde es realmente un emperador porque ha roto las cadenas de los condicionamientos represivos y opiniones de la sociedad. El se ha hecho a sí mismo abrazando todos los colores del arco iris, surgiendo de las raíces oscuras y sin forma de su pasado inconsciente y desarrollando alas para volar en el cielo. Su propia forma de ser es rebelde, no porque este luchando contra alguien o contra algo, sino porque ha descubierto su propia naturaleza verdadera y está determinado a vivir de acuerdo con ella. El Águila es su animal espiritual, un mensajero entre la tierra y el cielo. El rebelde nos desafía a ser lo suficientemente valerosos para asumir la responsabilidad de lo que somos y vivir nuestra verdad.
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Vamos ADELANTE liberemonos!
miércoles, 14 de diciembre de 2011
La mente
La mente exige certezas a fin de poder sentirse segura. Pero la unica seguridad se encuentra en la entrega total a la inseguridad divina. Joy Thomas.
lunes, 12 de diciembre de 2011
sábado, 10 de diciembre de 2011
Los 83 Mandamientos que le dio GURDJIEFF a su hija:
1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cumplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni criticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a si mismo.
39. Vence tus antipatías y acercate a las personas que deseas rechazar.
40. No actues por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pidele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…
martes, 6 de diciembre de 2011
¿Cómo nos relacionamos con nuestros miedos?
El miedo proviene de la influencia de fuerzas de los subniveles más densos del nivel astral terrestre. Mientras el ser humano se mantiene polarizado en los planos materiales permanece susceptible a este sentimiento. Los miedos subconscientes son más numerosos que los conscientes y están directa o indirectamente vinculados al miedo a la muerte, a los apegos y a la incomprensión de la verdadera naturaleza del ser, que es inmortal.
Como el miedo deriva del envolvimiento con las fuerzas de la materia y sus ilusiones, el ser que está unido a su propia esencia nada teme.
La limitación de la conciencia al ámbito personal implica la idea de posesión, incluso la de poseer un cuerpo. Si ella silencia la voz de los apegos, de la curiosidad y de la posesión, nada tiene que temer. Sri Aurobindo dice que "el miedo y la ansiedad son formas pervertidas de la voluntad y podrían ser consideradas una invención de las fuerzas hostiles".
Claramente todos los miedos tienen un elemento de resistencia y una inclinación a huír del presente. Su dinámica no se diferencia de la de un fuerte deseo, excepto que el miedo empuja hacia atrás, hacia el último momento inmediato anterior de seguridad, mientras que el deseo empuja hacia delante, hacia la próxima posibilidad de satisfacción. Los dos carecen de presencia. Cada uno es una forma de apego, ya sea positivo: aferrándose, o negativo: huyendo. Ambos se aferran y nos condenan entrampándonos en una relación de escape/lucha con el objeto de atención que produce estos estados de conciencia.
Nuestra falta de voluntad para entrar enteramente en cada momento, sin juzgar o sin la necesidad de control, simplemente produce más miedo y resistencia.
Nosotros necesitamos explorar el momento en su despliegue, percibiendo su diseño y preferencias, su proceso y dinámicas. Nos sentimos más pequeños e inseguros cada vez que nos aferramos al objeto de nuestro miedo. Buscamos escapar por algún medio de tales estados aflictivos de la mente. Así perdemos nuestra oportunidad diaria de incrementar nuestra fortaleza al pasar por alto todos aquellos pequeños miedos y dudas, enojos simples de un día común que ignoramos, enterrando así aquello que podría liberarnos.
Podemos acceder, entrar, investigar en estos estados mentales. A través de la exploración de estos sentimientos, a menudo reprimidos, comienza nuestra comprensión y la capacidad de dejarlos ir.
Nuestra responsabilidad como seres humanos es ir más allá de la superficie, más allá de lo obvio y en donde encontremos miedo, no pegarnos a él, sino abrazarlo y decirle SÍ, traerlo a la luz y ver que está diciendo y transformarlo. Porque es la única razón por la que estamos aquí, para aprender a amarnos a nosotros mismos y la única forma de amarse es averiguar todo lo que está adentro de uno y abrazarlo...
No hay nada a lo que temer en el temor, entra en él. Comienza a relacionarte con él en lugar de desde él. No temas temer, ablanda, suaviza esta resistencia compulsiva. El miedo al miedo es la ignorancia del miedo. Sin dudas que el miedo crea disonancias en el cuerpo y en la mente, pero no repliegues tu atención. Quédate con él, observa cómo este estado mental que parece tan personal, despliega su impersonal dinamismo. Incluso el miedo que sostiene a la mente enjuiciadora no conoce a la persona que está a tu lado.
Como sea que percibas tu vida y cualquiera que sea tu experiencia humana, debes saber, sin la sombra de ninguna duda, que más allá de esta entera experiencia, hay AMOR, hay reposo, hay una protección infinita y están todos aquellos que pensaste que nunca volverías a ver. Que tu mundo es seguro, porque es ilusión, que no comienza con tu nacimiento, ni termina con tu muerte, esto es meramente una experiencia, un episodio si así lo prefieres, en el proceso del alma y no hay nada por lo que estar tenso, nada de qué inquietarse o preocuparse. Disfruta profundamente lo que sea que estés experimentando en tu vida, sabiendo que las dificultades son enseñanzas, y esto te va a permitir la libertad de explorarlas gozosamente.
"Sólo quién supera al miedo puede ver claramente la realidad "
¿Y cuál es la mejor manera de superarlo?
Asintiendo al mundo tal como es, con todo tal como es. Este es el gran paso. Quien es capaz de asentir a la muerte, de asentir a la enfermedad, a su propia suerte y a la de los demás, de asentir al final, al carácter efímero de este mundo, éste ha superado el miedo y gana claridad"
http://vidaplena-terapiafloral.blogspot.com/2010/10/abrazando-al-miedo.html
Como el miedo deriva del envolvimiento con las fuerzas de la materia y sus ilusiones, el ser que está unido a su propia esencia nada teme.
La limitación de la conciencia al ámbito personal implica la idea de posesión, incluso la de poseer un cuerpo. Si ella silencia la voz de los apegos, de la curiosidad y de la posesión, nada tiene que temer. Sri Aurobindo dice que "el miedo y la ansiedad son formas pervertidas de la voluntad y podrían ser consideradas una invención de las fuerzas hostiles".
Claramente todos los miedos tienen un elemento de resistencia y una inclinación a huír del presente. Su dinámica no se diferencia de la de un fuerte deseo, excepto que el miedo empuja hacia atrás, hacia el último momento inmediato anterior de seguridad, mientras que el deseo empuja hacia delante, hacia la próxima posibilidad de satisfacción. Los dos carecen de presencia. Cada uno es una forma de apego, ya sea positivo: aferrándose, o negativo: huyendo. Ambos se aferran y nos condenan entrampándonos en una relación de escape/lucha con el objeto de atención que produce estos estados de conciencia.
Nuestra falta de voluntad para entrar enteramente en cada momento, sin juzgar o sin la necesidad de control, simplemente produce más miedo y resistencia.
Nosotros necesitamos explorar el momento en su despliegue, percibiendo su diseño y preferencias, su proceso y dinámicas. Nos sentimos más pequeños e inseguros cada vez que nos aferramos al objeto de nuestro miedo. Buscamos escapar por algún medio de tales estados aflictivos de la mente. Así perdemos nuestra oportunidad diaria de incrementar nuestra fortaleza al pasar por alto todos aquellos pequeños miedos y dudas, enojos simples de un día común que ignoramos, enterrando así aquello que podría liberarnos.
Podemos acceder, entrar, investigar en estos estados mentales. A través de la exploración de estos sentimientos, a menudo reprimidos, comienza nuestra comprensión y la capacidad de dejarlos ir.
Nuestra responsabilidad como seres humanos es ir más allá de la superficie, más allá de lo obvio y en donde encontremos miedo, no pegarnos a él, sino abrazarlo y decirle SÍ, traerlo a la luz y ver que está diciendo y transformarlo. Porque es la única razón por la que estamos aquí, para aprender a amarnos a nosotros mismos y la única forma de amarse es averiguar todo lo que está adentro de uno y abrazarlo...
No hay nada a lo que temer en el temor, entra en él. Comienza a relacionarte con él en lugar de desde él. No temas temer, ablanda, suaviza esta resistencia compulsiva. El miedo al miedo es la ignorancia del miedo. Sin dudas que el miedo crea disonancias en el cuerpo y en la mente, pero no repliegues tu atención. Quédate con él, observa cómo este estado mental que parece tan personal, despliega su impersonal dinamismo. Incluso el miedo que sostiene a la mente enjuiciadora no conoce a la persona que está a tu lado.
Como sea que percibas tu vida y cualquiera que sea tu experiencia humana, debes saber, sin la sombra de ninguna duda, que más allá de esta entera experiencia, hay AMOR, hay reposo, hay una protección infinita y están todos aquellos que pensaste que nunca volverías a ver. Que tu mundo es seguro, porque es ilusión, que no comienza con tu nacimiento, ni termina con tu muerte, esto es meramente una experiencia, un episodio si así lo prefieres, en el proceso del alma y no hay nada por lo que estar tenso, nada de qué inquietarse o preocuparse. Disfruta profundamente lo que sea que estés experimentando en tu vida, sabiendo que las dificultades son enseñanzas, y esto te va a permitir la libertad de explorarlas gozosamente.
"Sólo quién supera al miedo puede ver claramente la realidad "
¿Y cuál es la mejor manera de superarlo?
Asintiendo al mundo tal como es, con todo tal como es. Este es el gran paso. Quien es capaz de asentir a la muerte, de asentir a la enfermedad, a su propia suerte y a la de los demás, de asentir al final, al carácter efímero de este mundo, éste ha superado el miedo y gana claridad"
http://vidaplena-terapiafloral.blogspot.com/2010/10/abrazando-al-miedo.html
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